¿Qué es el onboarding de un colaborador?
El onboarding es el recorrido de integración de una nueva incorporación, desde la firma de su contrato hasta el final de su primer año. Se resume en cuatro etapas: el preboarding (antes del primer día), el primer día, los tres primeros meses y después los doce primeros meses con balances a los seis y doce meses.
¿Qué es el preboarding?
El preboarding cubre el período entre la firma del contrato y la víspera de la llegada. La persona contratada sigue siendo candidata durante ese tiempo: aún recibe propuestas y su empleador dispone de todo el preaviso para retenerla. Cuatro gestos lo ocupan: un kit de bienvenida, el equipo y los accesos listos, un mensaje del responsable o del equipo, un buddy designado.
¿Cuánto dura la integración de un mando?
Doce meses. Los tres primeros se pilotan con un plan escrito a 30, 60 y 90 días y puntos regulares con el responsable. Los balances a los seis y doce meses convierten después la incorporación al puesto en una trayectoria. El riesgo es mayor al principio: el 56 % de las dimisiones tempranas de mandos se contemplaron en los seis primeros meses (Apec, 2022).
¿Quién es responsable del onboarding: RR. HH. o el responsable?
El responsable, en cada hito. RR. HH. prepara con él el equipo y los accesos antes de la llegada y después comparte los balances de D+180 y D+365. Limitar el onboarding al departamento de RR. HH., sin implicar a los responsables, es uno de los cinco errores que evitar.
¿Cómo saber si una integración está fracasando?
Cada etapa tiene su señal: la persona llega sin haber tenido la menor señal de vida desde la firma; nadie la esperaba el primer día; al cabo de un mes aún no sabe decir en qué se la va a evaluar; la primera valoración real de su progreso llega en la evaluación anual.
¿Qué proporción de las contrataciones indefinidas no dura un año?
En Francia, el 36,1 % de los contratos indefinidos firmados en 2011 se rescindieron antes de cumplir un año, para el conjunto de asalariados, y el 19,3 % entre los directivos (Dares Analyses n.º 005, enero de 2015). El riesgo es máximo al principio: el 19,6 % de esos contratos duraron menos de tres meses.
¿Por qué un directivo deja su puesto poco después de llegar?
Apec señala dos desencadenantes igual de frecuentes: una oportunidad en otra empresa (29 % de los casos) y la diferencia entre el puesto real y la descripción que se hizo de él al contratar. El 34 % de los directivos constatan esa diferencia (Apec, Dimisiones tempranas de directivos, octubre de 2022). Nuestras entrevistas de seguimiento añaden cuatro causas: nadie le esperaba de verdad, el perímetro cambió durante el preaviso, el responsable nunca se formó para integrar, llegó solo a un equipo bajo tensión.
¿Qué es un plan de integración de 30 / 60 / 90 días?
Un plan escrito antes de la llegada, que cabe en una página y que la nueva incorporación recibe el primer día. En el día 30, comprende: sabe quién hace qué y cómo se decide. En el día 60, contribuye: ha llevado un primer asunto de principio a fin. En el día 90, domina el puesto: propone, alerta y discrepa cuando hace falta, y el plan se sustituye por objetivos.
¿Qué indicadores seguir para medir la fidelización?
Bastan cuatro: la tasa de retención a 12 meses (objetivo superior al 90 %), el plazo hasta la plena autonomía (menos de 90 días), el plazo hasta la primera evaluación formal (menos de 30 días) y la proporción de salidas prematuras analizadas mediante una entrevista (100 %).
¿Cuánto cuesta una contratación que no funciona?
No existe ninguna cifra francesa publicada con su metodología. Una revisión de 30 estudios de caso estadounidenses sitúa el coste medio de sustituir a un empleado en el 21 % de su salario anual, y hasta el 213 % para un puesto directivo muy cualificado (Center for American Progress, 2012). A ello se suma el tiempo: contratar a un directivo lleva 12 semanas de media (Apec, Pratiques de recrutement de cadres 2026).